13 feb. 2014



Por la VIDA, la LIBERTAD y la DIGNIDAD
de las
MUJERES

El anteproyecto de ley del aborto presentado por Gallardón es un grave ataque a las mujeres, sin precedentes en este país. En nombre de quién no ha nacido (el “concebido”) se pone en peligro a todas las mujeres y la infancia. Es un insulto al origen de la vida y una clara manifestación antifemenina.

Las mujeres somos el género capaz de dar la vida. Parece mentira que haya que repetir una obviedad así. Además somos las que mayoritariamente la afirmamos, cuidamos, la defendemos. Sólo hay que echar un vistazo a nuestro alrededor, un vistazo al mundo, un vistazo a la historia.

Defendemos la plena autodeterminación de las mujeres a decidir sobre su cuerpo y sus vidas, para elegir cómo, cuándo y si ser madres, en contra de cualquier ley que regule nuestra libre elección. En contra de leyes que, en muchos lugares del mundo, provocan la muerte de miles de mujeres por aborto clandestino.

Quienes firmamos este manifiesto nos comprometemos a dar una respuesta firme y neta a semejante ataque, siendo nuestra prioridad la difusión y el diálogo con el mayor número posible de mujeres, de forma directa o a pie de calle. También proponemos unirnos con otras asociaciones y organizaciones de mujeres para dar batalla contra esta ley.

POR LA VIDA, LA DIGNIDAD Y LA LIBERTAD DE TODAS LAS MUJERES DE TODA EDAD Y PROCEDENCIA

UNIÓN Y SOLIDARIDAD FRENTE A LA VIOLENCIA DE LEYES ASESINAS

ABORTO: NI PROHIBICIÓN NI OBLIGACIÓN; ES NUESTRA DECISIÓN

PAREMOS EL ANTEPROYECTO DE LEY Y A LOS QUE SE OTORGAN EL DERECHO DE DECIDIR POR NOSOTRAS
Y HABLAR EN NUESTRO NOMBRE

10 feb. 2014



8 DE FEBRERO

PAREMOS ESTA LEY POR NUESTRA LIBERTAD

Una vez más las compañeras y amigas del Colectivo Feminista Revolucionario de Madrid salimos a la calle para reafirmar nuestra libertad, y lo hacemos como siempre al lado y en nombre de todas las mujeres, de cualquier edad y procedencia. Y es que la nueva reforma de ley del aborto propuesta por el gobierno de Gallardón supone un duro golpe para todas nosotras, otro más.
Es por eso que estamos en campaña, una campaña por la vida, por la dignidad y por la libertad de todas las mujeres, un momento en el que tratamos de reconcentrar nuestras fuerzas e ilusiones en salir a la calle para juntarnos y hablar con todas aquellas que, sintiéndose libres, no se resignan a aguantar el paternalismo, el desprecio y los ataques que continuamente nos proyectan los Estados, también los democráticos. Y con alegría podemos afirmar que ¡somos muchas! Lo sabemos por las conversaciones mantenidas, por los gestos de aquellas con las que nos cruzamos, por la cantidad de mujeres que nos juntamos en reivindicaciones y manifestaciones como la de hoy, y porque son ya más de cien mujeres las que se han unido a nuestro llamamiento.
Es en esta unión dónde más nítidamente podemos identificar esa dignidad y esa libertad que, pese a que nos son negadas sistemáticamente desde el entramado patriarcal, están dentro de nosotras, no nos pertenecen, sino que las somos ¡Somos dignas y somos libres!.

¡A todas las edades, de todos los lugares, las mujeres deciden si ser o no ser madres!
¡Por la vida, por la libertad, nosotras decidimos, y nadie más!



La mitad de todo


"Me fui a La Paz gracias a una beca de la Fundación Carolina. Allí conocí a muchas mujeres, a algunas las entrevisté, de todas aprendí. A mitad de mi estancia se incorporó un compañero de FILMS MADE ON EARTH, Miguel Ángel Rodríguez, con el que trabajo desde hace un año y medio elaborando piezas audiovisuales.
Volví a España al finalizar mi viaje de dos meses con muchas historias en la cabeza y otras tantas en los discos duros. Me puse a montar, al cabo de unos meses se unió Cristina Rodríguez, editora profesional que hizo del documental algo mucho más bello. Después un sonidista, José Luis Alcaine Bartolomé, y un corrector de color, Daniel Goldmann, hicieron los arreglos necesarios y el resultado final es el documental La Mitad de Todo."



Así de modestamente explica Helena de Llanos, en el blog del documental, el camino de llanos y altiplanos por el que se llegó a la realización de La Mitad de Todo, que hoy os presentamos por si no lo conocéis. El documental es, en efecto, una suma de entrevistas a mujeres increíbles todas ellas, desde las anarquistas a las políticas pasando por la vendedora de papas, que retrata las diferencias y los puntos de unión de la sociedad boliviana en torno a la situación de las mujeres. Un hervidero de rutas y posibilidades que a nosotras nos inspira particularmente, y ojalá también a vosotras.

Os dejamos aquí el enlace al video. ¡Que lo disfrutéis!


1 abr. 2013



POR UN 8 DE MARZO DE LAS MUJERES

Como todos los años, el pasado 8 de marzo, miles de mujeres salimos a las calles del mundo reivindicando libertad. Si bien es verdad que esta manifestación supone un momento de encuentro importante, de unión y solidaridad para nosotras, no podemos mirar hacia otro lado ante la realidad esperpéntica, política y patriarcal de algunos sectores que, sin duda intentaban tomar las riendas de la situación usurpando a las mujeres su protagonismo.
Hablamos principalmente de ese bloque de estética y formas militares de la izquierda, compuesto principalmente por hombres, que con largos estandartes e instintos primarios gritaban (o garruleaban)  mensajes como “obrero despedido, patrón colgao” o “nosotras parimos, nosotras decidimos”  irónico ¿verdad?
Hablamos también del oportunismo político que, alimentándose de la desigualdad entre géneros y de la violencia patriarcal hacia las mujeres, nos mira desde el condescendiente paternalismo estatal y parece decir no os preocupéis mujeres, nosotros estamos aquí.
Tampoco podemos hacer caso omiso a los tintes con los que determinados sectores de mujeres tiñen la esencia de nuestra lucha. Parece ser que para dichos sectores la mani no comienza hasta las 22.00h, cuando se hace un llamamiento a todos aquellos “cuerpos leídos como mujeres” a “seguir el humo y el grito de la manada” para conquistar la libertad que nos es negada en la noche, reproduciendo en métodos y formas la actitud de los mismos que nos la arrebatan. ¿Cómo queremos organizarnos? ¿Qué tipo de lógica pretendemos afirmar? Somos mucho más que cuerpos que puedan ser leídos, escritos o modificados, somos mujeres y unidas podemos cambiar el mundo.
Ante semejante panorama las compañeras y amigas del Colectivo Feminista Revolucionario (CFR) reivindicamos un 8 de marzo de las mujeres, libre de paternalismos políticos, libre de violencia patriarcal. No es este un espacio donde alimentar los egos de aquellos machotes que van de libertadores. Es nuestro espacio, el de las mujeres, que unidas alimentamos conciencias y esperanzas, reflexionamos, soñamos y nos conquistamos una alternativa diferente a la que amablemente se nos ofrece dentro de este sistema que se desmorona.
Es por esto que cantamos orgullosas y con alegría “Somos la luna que mueve las mareas, cambiaremos el mundo con nuestras ideas”.

15 ene. 2013

Sin noticias de Ohio



El pasado día de Reyes se me atragantó el roscón. Y no es una forma de hablar. Desde el sofá de mi casa vi en el telediario un fragmento de un vídeo en el que un chico joven, un violador para ir concretando, alardeaba de todas las vejaciones a las que él y sus amigotes habían sometido a una chica en una noche de “fiesta”. No solo eso, también tuve que ver una fotografía en la que los sádicos muchachos mostraban a su víctima como un trofeo de cacería. La imagen esta distorsionada, como distorsionada está la información que nos llega del suceso.
Me sobrepongo del shock. Busco la noticia en internet para lograr entender algo de lo que acabo de ver. Otra vez las imágenes y ahora escucho la terrible narración. Al parecer una joven de 17 años del pueblo Steubenville, Ohio, el pasado mes de agosto fue secuestrada, drogada hasta perder la conciencia y violada de forma colectiva y reiterada por un grupo de jóvenes del mismo pueblo. Una vez usada la dejaron tirada en la puerta de la casa de sus padres. Disfrutar con el sufrimiento ajeno debía ser considerado por ellos el merecido premio por ser quienes eran: lo héroes del equipo de futbol juvenil de la localidad, admirados como semidioses allí donde este deporte goza de un prestigio por encima de cualquier otra actividad colectiva. Pero no debió parecerles suficiente, querían compartirlo con los demás, hacer partícipe al resto del mundo su gran hazaña y durante horas las imágenes de la “cacería” y los comentarios de los violadores mofándose de su víctima estuvieron circulando por las redes sociales.
Ya se ha formado el torbellino en mi cabeza, ¿cómo es posible que no nos hayamos enterado de esto? En los últimos días son constantes las noticias sobre violaciones a mujeres y niñas a raíz del horrible caso de la estudiante violada y asesinada en la India, y sobre todo es noticia gratificante el despertar humano y el movimiento por la justicia que se ha generado en la India. Entonces ¿por qué cuando busco noticias sobre la violación de Ohio solo me aparecen los casos de India, el Cairo o Pakistán? ¿Por qué no hay noticias de Ohio?
Busco en los diarios digitales: Hugo Chávez en coma, Messi gana el balón de oro, ¡Malala sale del hospital!, Berlusconi, Belfast, Obama….nada, no sabemos qué ha pasado en Steubenville. Y lo que ha pasado es que un grupo de hackers vinculado al grupo Anonymus ha recuperado las pruebas que incriminan a los jóvenes futbolistas, pruebas que sospechosamente habían desaparecido. Las ha vuelto a publicar para vergüenza de las autoridades a las que, ya de paso, acusa de complicidad por su falta de diligencia en la investigación. Los ciberactivistas no se han limitado a rastrear las redes y localizar los vídeos, han salido a las calles en varias convocatorias de manifestaciones para exigir justicia. Gracias a las movilizaciones el fiscal de Ohio se ha comprometido a no abandonar el caso hasta que sean condenados los culpables y el juicio se celebrará el próximo 13 de febrero.
Después de mi pequeña investigación me quedan más preguntas que respuestas y un sabor amargo en la boca. No entiendo por qué Anonymus tuvo que hacer el trabajo de la policía, aunque entiendo que ese es uno de los motivos por los que apenas nos han llegado ecos de esta historia. Pero lo que de verdad me asombra es que todas las informaciones que he encontrado ponen el centro de la noticia en el activismo de los hackers y en el papel que han jugado las redes sociales en lugar de hacerlo en el hecho mismo de que una joven fue secuestrada, drogada y violada por un grupo de chicos que se sentían tan seguros de su derecho a hacerlo como para alardear de ello en internet.

12 oct. 2012

Respuesta a Santiago Rocangliolo


Fátima Mernissi criticaba, en El Harén de Occidente, la manera en la que los europeos habíamos convertido hasta a la última de las mujeres musulmanas, incluso a la irreductible Sherezade, en poco más que un lastimoso trozo de carne envuelto bajo un velo de sumisión y vergüenza: el mito de la mujer del harén. Eso sí, con un erotismo latente en la medida en que su brutalidad y salvajismo, tan próximos al estado de naturaleza, confieren la dimensión de infinito al universo mental del hombre onanista occidental, que proyecta en ella todas sus fantasías de dominación. Algo muy semejante pasó ya en el siglo XVI, cuando las violaciones sistemáticas a las mujeres indígenas del Nuevo Mundo se justificaban diciendo que ellas preferían sexualmente a los conquistadores europeos porque la tenían más grande. Las mujeres negras en régimen de esclavitud colonial supieron también de estos discursos y prácticas, de violaciones, vejaciones y argumentos morales fundados en la superioridad innata del hombre blanco. La lógica es sencilla: cualquier mujer es potencialmente apropiable por parte de cualquier varón (aquel mandamiento que rezaba: “no codiciarás la mujer de tu prójimo” es sólo un límite difuso en las olas embravecidas del deseo masculino, porque ya se sabe… no se le pueden poner diques al mar). Si toda mujer es apropiable, lo son mucho más aquellas que no participan de la cultura dominante, las que están culturalmente marcadas, esencialmente mermadas. Éstas, parece, han sido traídas al mundo para sublimar los instintos del varón a través de su sufrimiento y sacrificio. Mejor dicho, no es necesario ningún sacrificio puesto que no tienen proyecto vital alguno que sacrificar; ellas son el cuerpo sacrificial, ofrecidas al dios blanco a través de una disponibilidad sexual a tiempo completo y sólo lo suficientemente irreverente – salvaje - como para realizar en el verdugo sus capacidades de dominación.
La semana pasada era un peruano quien esgrimía este discurso bajo el disfraz de la peor literatura bukowskiana. Lo pudimos leer aquí en El País Semanal, y sus compatriotas en LaRepública.
“Una época salí con una musulmana. Nadie puede imaginar lo difícil que fue acostarme con ella. […] Al principio, intenté lo que todo caballero habría hecho: alcoholizarla, en espera de que el alcohol derrumbase sus defensas. No sirvió. Después de varias semanas saliendo, ante su persistente negativa, decidí cambiar de estrategia y ponerme insoportable:
–Acabarás con una burka y casada con un maltratador –le decía amargado.”
Y otras lindezas.
Su publicación no es casual, se enmarca en el proceso – cíclico, repetitivo, previsible y aburrido a más no poder, por cierto – de estigmatización del Islam por parte de los medios que, abanderados de la libertad de expresión y el laicismo estatal de corte liberal, se ensañan sin embargo con más fiereza contra el musulmán que los católicos cruzados medievales. Las caricaturas de Mahoma de Charlie Hebdo o El Jueves ilustran la polémica. Pero nosotras no entendemos, ni podemos entender, el principio de “libertad de expresión” como la acción de ofender a mil millones de musulmanes y musulmanas. Sí lo entendemos, sin embargo, como el resultado de interiorizar el discurso de los poderes occidentales, que han sabido distanciarse y hacernos distanciar inteligentemente de los procesos revolucionarios de la primavera árabe.
De alguna manera nos indigna hoy más que nunca este discurso, artículos como el de Rocangliolo. Hoy, que nuestras compañeras musulmanas nos han enseñado desde Egipto hasta Siria, que la valentía tiene cuerpo y rostro de mujer. Que la Revolución no entiende de credos ni velos. Que las mujeres son vanguardia y líderes espirituales de la liberación, organizadoras de la resistencia, agentes de pacificación.
Rocangliolo tiene al menos la decencia de acabar con sinceridad pueril su secreción pseudo-literaria: “no entendemos nada”. Ese plural mayestático, no obstante, indigna. No entienden quienes no quieren entender. No entienden aquellos para quienes la comprensión significa una pérdida de privilegios, culturales y de género; no entienden quienes prefieren refugiarse en el antagonismo y la seguridad que genera la pertenencia a una nación o un bloque cultural que, aún en el estado de decadencia en que hoy se halla, encuentra la manera de reproducir sus ficciones racistas de superioridad… aún si quien escribe es un tercermundista como Rocangliolo, paradoja que no deja de asombrarnos: Él es, en realidad, la Malinche, la mujer del harén, la negra que se acuesta con su amo. Esa mujer de su relato, sin embargo, la frígida, devota, insulsa y embaucada, es quizá hoy protagonista de uno de los capítulos más estimulantes de nuestra historia de liberación. Y decimos nuestra, porque especie humana sólo hay una y porque nos liga en lo más hondo nuestra común experiencia de mujer.

14 dic. 2011

CHARLA-DEBATE: Siria y las Mujeres en Revolución

Hoy, en Siria, miles de muertos, torturados y desaparecidos, corroboran lo que nuestros medios constantemente callan: que las ansias de libertad y dignidad de un pueblo son búsquedas incompatibles con el sistema que nos domina. Esto es allí particularmente dramático, donde la violencia asesina indiscriminada se ha convertido en la política de rigor que se aplica implacablemente sobre personas que, frente a los disparos de los francotiradores, han elegido la consigna de la pacificación. Esta elección consciente refleja lo que de revolucionario tiene el proceso sirio: en primer lugar el rechazo frontal a las lógicas del sistema que impone a sangre y fuego la (i)legitimidad de un gobierno feroz. Las revolucionarias y los revolucionarios sirios asumen coherentemente el deseo de construcción de una Siria distinta que no quede manchada, como en Libia, por la elección de unos medios que emanan del poder, y por eso se niegan a aceptar las armas que el propio régimen de Bashar al-Assad pone en las calles para legitimar, a ojos de los ya cómplices gobiernos internacionales y medios de comunicación, la carnicería que se está continuamente perpetrando.

La revolución siria se inscribe en la ya larga lista de procesos de liberación que han estado emanando del mundo árabe en todo este año. La solidaridad revolucionaria se expresa barriendo todo tipo de fronteras: las políticas y geográficas, pero también las mentales. Se ha elegido la unidad de credos y etnias frente a los argumentos discriminatorios que nuestros medios de comunicación siempre esgrimen conscientes de su capacidad de manipulación. Se ha elegido una lucha de la gente común: son hombres, mujeres y niños los que cada día alimentan en las calles el manantial de la revolución.

Y llegados a este punto, nos interrogamos: en un país percibido desde Occidente como la cárcel de las mujeres, ¿cómo es posible que sean ellas quienes protagonizan con tanta fuerza este proceso? ¿Qué papel juega el género en las revoluciones árabes? Y más allá de los resultados políticos de las elecciones democráticas de cada país, ¿qué cambios estructurales pueden protagonizar las mujeres?

Te invitamos a dialogar con nosotras el Jueves 15 de diciembre a las 12:00, en el Aula 25B de la Facultad de Historia (UCM).