10 ene. 2010

Concentración por la libertad de elección: 5 de Febrero

Demasiadas veces dejamos pasar la oportunidad de librar pequeñas y grandes batallas dando por hecho que llegarán figuras de más autoridad y prestigio a ganarlas por nosotras. Hoy, las mujeres de este país estamos dejando pasar en el silencio una batalla muy grave. Una que nos autodetermina como seres humanos plenos, o como simples instrumentos reproductivos; que en el fervor del discurso reaccionario nos tilda de asesinas, nos rebaja a un nivel peor que la pederastia y hasta nos advierte - tal es su salvajismo - de que el ejercicio de nuestra libertad de elección "da a los varones licencia absoluta, sin límites, para abusar del cuerpo de la mujer".
Los grupos más reaccionarios son hoy los dueños y protagonistas de los medios de comunicación, de las calles, de las universidades y hasta de las figuras históricas del feminismo y las cabalgatas de reyes. Llevan a cabo una campaña masiva donde su voz es la única que se oye, porque nosotras estamos dando por hecho que aunque no se nos oiga, nuestra voz lleva la razón y por sentido común acabará imponiéndose sola. Los subestimamos. Los triunfos, los avances sociales, siempre han tenido menos que ver con la razón y el sentido común que con la movilización de las masas demandantes, con la exigencia pública, plena y contundente de la realización en el acto de unos derechos y libertades que ya deberían estar vigentes. Derechos y libertades que nos pertenecen, y que encaminan la lucha no a su conquista - ya nos sentimos dueñas de ellos - sino a su defensa férrea.

Nuestra indignación ante sus ataques es muy grande, pero la necesidad de responderlos no nace de ese sentimiento sino de la convicción en nuestra capacidad creadora y transformadora como género, de la seguridad que tenemos en que podemos y debemos dar un ejemplo mucho más humanista que el de aquellos que se autodenominan cristianos. Si nosotras damos la vida, empecemos por apropiarnos de la nuestra. Construyamos juntas este largo camino de triunfos directos y propios, sin delegación en el aparato gubernamental. Que nadie goce de más autoridad y prestigio ante nuestros propios ojos que cada una de nosotras.

Convocamos una concentración en Madrid por la libertad de elección el 5 de febrero, en Sol, a las 19:00. Esperamos a toda mujer que quiera hacerse oír, no importa si no nos conocemos o si divergimos en ideologias. El 5 de febrero nos unirá nuestra conciencia y la plena seguridad en nuestra capacidad para ejercer, sin límites sociales ni legislativos, nuestra libertad.

Editando: Confirmada fecha y hora de la concentración. Esperamos veros luchando con nosotras.

No hay comentarios:

Publicar un comentario