15 ene. 2013

Sin noticias de Ohio



El pasado día de Reyes se me atragantó el roscón. Y no es una forma de hablar. Desde el sofá de mi casa vi en el telediario un fragmento de un vídeo en el que un chico joven, un violador para ir concretando, alardeaba de todas las vejaciones a las que él y sus amigotes habían sometido a una chica en una noche de “fiesta”. No solo eso, también tuve que ver una fotografía en la que los sádicos muchachos mostraban a su víctima como un trofeo de cacería. La imagen esta distorsionada, como distorsionada está la información que nos llega del suceso.
Me sobrepongo del shock. Busco la noticia en internet para lograr entender algo de lo que acabo de ver. Otra vez las imágenes y ahora escucho la terrible narración. Al parecer una joven de 17 años del pueblo Steubenville, Ohio, el pasado mes de agosto fue secuestrada, drogada hasta perder la conciencia y violada de forma colectiva y reiterada por un grupo de jóvenes del mismo pueblo. Una vez usada la dejaron tirada en la puerta de la casa de sus padres. Disfrutar con el sufrimiento ajeno debía ser considerado por ellos el merecido premio por ser quienes eran: lo héroes del equipo de futbol juvenil de la localidad, admirados como semidioses allí donde este deporte goza de un prestigio por encima de cualquier otra actividad colectiva. Pero no debió parecerles suficiente, querían compartirlo con los demás, hacer partícipe al resto del mundo su gran hazaña y durante horas las imágenes de la “cacería” y los comentarios de los violadores mofándose de su víctima estuvieron circulando por las redes sociales.
Ya se ha formado el torbellino en mi cabeza, ¿cómo es posible que no nos hayamos enterado de esto? En los últimos días son constantes las noticias sobre violaciones a mujeres y niñas a raíz del horrible caso de la estudiante violada y asesinada en la India, y sobre todo es noticia gratificante el despertar humano y el movimiento por la justicia que se ha generado en la India. Entonces ¿por qué cuando busco noticias sobre la violación de Ohio solo me aparecen los casos de India, el Cairo o Pakistán? ¿Por qué no hay noticias de Ohio?
Busco en los diarios digitales: Hugo Chávez en coma, Messi gana el balón de oro, ¡Malala sale del hospital!, Berlusconi, Belfast, Obama….nada, no sabemos qué ha pasado en Steubenville. Y lo que ha pasado es que un grupo de hackers vinculado al grupo Anonymus ha recuperado las pruebas que incriminan a los jóvenes futbolistas, pruebas que sospechosamente habían desaparecido. Las ha vuelto a publicar para vergüenza de las autoridades a las que, ya de paso, acusa de complicidad por su falta de diligencia en la investigación. Los ciberactivistas no se han limitado a rastrear las redes y localizar los vídeos, han salido a las calles en varias convocatorias de manifestaciones para exigir justicia. Gracias a las movilizaciones el fiscal de Ohio se ha comprometido a no abandonar el caso hasta que sean condenados los culpables y el juicio se celebrará el próximo 13 de febrero.
Después de mi pequeña investigación me quedan más preguntas que respuestas y un sabor amargo en la boca. No entiendo por qué Anonymus tuvo que hacer el trabajo de la policía, aunque entiendo que ese es uno de los motivos por los que apenas nos han llegado ecos de esta historia. Pero lo que de verdad me asombra es que todas las informaciones que he encontrado ponen el centro de la noticia en el activismo de los hackers y en el papel que han jugado las redes sociales en lugar de hacerlo en el hecho mismo de que una joven fue secuestrada, drogada y violada por un grupo de chicos que se sentían tan seguros de su derecho a hacerlo como para alardear de ello en internet.

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